viernes, 18 de enero de 2013

Jareño


Ponte el uniforme, le grita siempre mama al salir por la puerta. Pero, Jareño, sin escucharla lo más mínimo, decide huir de casa con unos anchos pantalones de chándal.
Esta noche toca ronda nocturna, que, por supuesto, no obtiene el aprobado de mama, cosa que le hace sentirse, aún si cabe, más gozoso. Antes de salir de casa no consigue esquivar el beso y la bofetada, sin saber cuál más lúgubre de los dos. Mama, un retorcido tumor maligno que le enerva a diario, incluso con sus halagos y ditirambos. 
Hoy será el último día, castizo como su héroe Nerón, matará a su madre, y tocará su armónica, a falta de lira, mientras la ciudad arde. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario